La carne de cerdo siempre resulta deliciosa y es más
magra de los que imaginamos muchas veces, las chuletas de cochino necesitan una
buena cocción para exaltar su sabor y por medidas de higiene y salubridad,
combina de forma excelente con muchas frutas pero con cambures toman un sabor
dulzón y muy tropical. En esta ocasión les enseño una receta que termina con un
espectáculo de flameado fuerte pues el trópico toma vida en esta receta que
lleva chuletas de cochino, cambur y ron añejo.
Prepárela cuando quiera impactar en su mesa, eso sí
debe hacerlas y servirlas de inmediato.
Ingredientes
6 chuletas de 1 ½ cm. de grueso
40 gr. de mantequilla
6 cambures
3 copitas de ron añejo
pimienta de cayena
sal y pimienta al gusto
Preparación
Coloque en una sartén mantequilla y derrítala cuando
esté caliente freír en ellas las chuletas de cochino, dórelas por cada lado,
sazone con sal y pimienta y de un ligero toque de pimienta de cayena.
Resérvelas en una fuente caliente.
Aparte dore los cambures enteros pelados en la
mantequilla que se doraron las chuletas, cuando tomen un color parejo
dispóngalos en la fuente con las chuletas en forma ornamental. En la sartén en
que se frieron las chuletas y los cambures derrame el ron, caliente removiendo
el fondo con una cuchara de madera, encienda para flamear y vierta la salsa
sobre la fuente. Sirva de inmediato.
El mango, del cual se dice que hay más de
500 variedades, proviene del sudeste asiático. Fue introducido en América por
los colonizadores portugueses y españoles en los siglos XV y XVI. Es rico en
yodo, vitamina c y trementina, el mango es uno de los elementos fundamentales
de las gastronomías tailandesa, camboyana e hindú, y también de nuestra hermosa
Venezuela… donde los mangos abundan, los árboles son grandes y frondosos, dan
una sombra espléndida y frutos por cantidad, sus hojas y corteza se utilizan
para controlar la hipertensión. En este mes aprovecha la época de mangos y
prepara este rico manjar típico de nuestra tierra, la Jalea de Mango, se hace
con mangos pintones y azúcar, el resultado es una jalea firme o manjar con un
acidito sabroso y de sabor en general delicioso.
Ingredientes:
12 mangos un poco verdes
Una cantidad de azúcar equivalente al peso
de la fruta cocida.
Utensilios:
Caldero.
Cuchara de Madera
Preparación
Pelar los mangos, colocar junto con un
poco de agua en una olla y cocinar tapados hasta que estén blandos. Dejar
enfriar y separar la pulpa de los mangos de las semillas. Colar la pulpa, pesar
y añadir una cantidad e azúcar equivalente al peso de ésta. Llevar al fuego y
cuando hierva, remover constantemente con una cuchara de madera. Cocinar hasta
que se despegue del fondo del caldero. Vierta la jalea en un recipiente
rectangular y dejar enfriar.
1. Aplasta las papas para formar un puré, agrega el
queso manchego.
2. Calienta las tortillas y rellénalas con la mezcla
anterior. Cierra con un palillo.
3. Hierve los tomates junto con la cebolla, el ajo y
el cilantro. Cuando el tomate esté cocido, muele perfectamente.
4. Fríe los tacos y reserva hasta servir.
5. Para presentar, acomoda los tacos fritos y báñalos
con la salsa verde caliente. Espolvorea sobre ellos el queso panela, la cebolla
y agrega un toque de crema.
De todas las elaboraciones de la cocina
mexicana que se han popularizado en España, podría decir que las quesadillas
son mi favorita. Me gusta el juego que dan, la cantidad de rellenos que
admiten, la rapidez con la que se preparan y muchas cosas más. Son perfectas
para una cena informal y, si hacemos como con estas quesadillas de frijoles
refritos y queso fundente, también son ligeras y sanas.
Podríamos decir eso de "menos es
más" cuando nos referimos a estas quesadillas de frijoles refritos y queso
fundente, ya que no llevan más que dos ingredientes como relleno. Y poco más se
necesita para su elaboración. Si tenéis listos los frijoles refritos, el
montaje de estas quesadillas será cuestión de coser y cantar.
Ingredientes para 4 personas
Para los frijoles refritos: 250 g de
alubias negras, 1 hoja de laurel, 1 cucharadita de chile molido, aceite de
girasol y sal.
Para el resto: 4 tortillas de trigo y
100-120 g de queso de pasta blanda (tipo Arzúa Ulloa o Tetilla)
Cómo hacer quesadillas de frijoles refritos y queso
fundente
Comenzamos por los frijoles refritos.
Revisamos las alubias negras y retiramos los restos de suciedad que puedan
contener. Las lavamos a conciencia bajo el grifo. Las colocamos en una olla a
presión, junto con una hoja de laurel, y las cubrimos con abuntante agua. Cocemos
en la posición 2 durante 30 minutos. Dejamos que el vapor salga por sí solo
antes de abrir la olla.
Las alubias se pueden poner en remojo la
noche anterior, lo que aceleraría el tiempo de cocción. Si optáis por ello,
aseguráos de ajustar el tiempo de hervor reduciéndolo levemente. No indico
tiempos pues cada olla es un mundo, así como cada tipo de alubia. No obstante,
el punto de la alubia que perseguimos es aquel en el que, al presionarla entre
dos dedos, cede sin resistencia.
Escurrimos las alubias y
reservamos el líquido sobrante de la cocción. Este lo necesitaremos más
adelante, de modo que ojo con tirarlo. Calentamos el aceite de girasol en una
cacerola, le agregamos el chile molido y, acto seguido, incorporamos las
alubias y sazonamos. Removemos al tiempo que aplastamos con un
machacador o con un tenedor.
Incorporamos parte del líquido reservado hasta obtener un puré suave y cremoso,
pero compacto.
Listos los frijoles
refritos, ya no queda más que montar y calentar las quesadillas. Para ello,
cubrimos la base de cuatro tortillas de trigo con frijoles refritos y, sobre
estos, colocamos trozos del queso que hayamos elegido. Tapamos con otra
tortilla de trigo y calentamos, a fuego medio, en una sartén amplia. Volteamos
para que se tueste por los dos lados y servimos, porcionadas, inmediatamente.
Tiempo de elaboración | 50 minutos para los frijoles
refritos + 10 minutos para el resto
Dificultad | Fácil
Degustación
Perfectas para una cena informal, de picoteo, con
amigos o con familiares. Estas quesadillas de frijoles refritos y queso
fundente son suaves de sabor y textura. Acompañarlas de un guacamole casero es
todo un acierto, pues hacen un matrimonio muy bien avenido. Y no os olvidéis de
regarlas con una cerveza bien fresca. De ahí, al cielo.
Una de las mejores cosas de la cocina es
inundarnos de aromas deliciosos cuando estamos preparando algo, sobre todo si
los aromas nos evocan recuerdos alegres.
Justo eso les va a pasar cuando preparen
esta receta, un rico pollo a la
jardinera:
Ingredientes
2 cucharadas de
aceite vegetal
4 muslos de pollo,
sin piel
4 piernas de pollo,
sin piel (o pueden prepararlo con pechugas si no les gustan los huesitos)
400 gramos de papas
Cambray
5 zanahorias grandes
4 calabacitas
3 cebollitas Cambray
2 tazas de caldo de
pollo sin grasa
½ cucharadita de
hojas de tomillo secas, machacadas
1 cucharadita de
pimienta
1 pizca de sal de
grano
1 cucharadita de ajo
en polvo
2 cucharaditas de
fécula de maíz
3 cucharadas de agua
½ taza de chícharos
Preparación
En un sartén grande calienta el aceite. Añade las
piezas de pollo y dóralas hasta que estén parejas. Resérvalas en un plato.
Corta las papas, sin pelar, en cuartos. Pela y corta
las zanahorias en rodajas, rebana de igual modo las calabacitas, y parte las
cebollitas por la mitad. Agrega estas verduras al sartén del pollo y cocina
durante 4 minutos a fuego medio.
Añade el caldo de pollo, el tomillo y la pimienta al
mismo sartén y hierve. Incorpora las piezas de pollo previamente cocinadas, una
pizca de sal de grano y el ajo en polvo; revuelve y baja la flama. Deja que
hierva a fuego bajo durante 20 minutos o hasta que el jugo del pollo salga
claro al picar la pieza con un tenedor. Pasa el pollo y las verduras a un tazón
y mantenlos calientes.
En una taza, disuelve la fécula en el agua y
viértela en el líquido de la olla en la que cocinaste el pollo con las
verduras. Sube la flama y agrega los chícharos, cocina durante 4 minutos o
hasta que la mezcla se espese. Vierte la salsa sobre el pollo y sirve.
Este plato lo puedes acompañar con una rica ensalada
o con arroz blanco.
En el norte de México, las papas rellenas al horno son una verdadera
tradición y una delicia. Aunque por allá usualmente van rellenas de carne y se
usan más que nada las papas amarillas, esta vez hemos decidido darle un toque
más dulce y amigable para todos: con camotes y un relleno vegetariano (puede
ser vegano si le quitan el queso).
Esta receta es excelente para un día de campo, o simplemente para un día
que tienes el antojo de una papa al horno, pero con un toque más dulce. ¡A
disfrutar!
Tiempo de elaboración | 45 minutos- 1 hora
Dificultad | Fácil
Personas | 2-4
Ingredientes
2 camotes limpios y sin cáscara
56g de queso feta o de cabra cortados en cubos
28g de aceitunas negras crudas, picadas y sin hueso
25g de tomates secos, en cortes finos
1/4 taza de perejil fresco picado
1/2 cucharadita de orégano fresco; picado
1 cucharada de aceite de oliva
Sal marina y pimienta recién molida al gusto
Cómo hacer el camote al horno
relleno de feta y tomates secos
Precalienta el horno a 204° C. Pica cada pieza de camote varias veces con
los dientes de un tenedor. Colóvalos directamente sobre la rejilla del horno
medio con un trozo de papel de aluminio en la parte de abajo.
Hornea hasta que estén suaves y bien cocidos. Unos 45-60 minutos
dependiendo del tamaño. Retira del horno y deja reposar hasta que enfríe lo
suficiente como para poder usarlos para cocinar.
Mientras que los camotes se horneen, hagamos el relleno. Mezcla los
ingredientes restantes en un tazón pequeño y deja de lado hasta que estén
listas las batatas.
Corta las patatas dulces longitudinalmente por el centro para introducir la
mezcla de queso feta. Sirve.
Las hamburguesas son el plato favorito
de millones en todo el mundo, la mezcla de la carne y sus acompañamientos
dentro del pan cautivan a cualquiera.
Existen diversos tipos de hamburguesas
incluso las vegetarianas y/o veganas que no incluyen carne animal.
En esta oportunidad les quiero contar
cómo preparar una hamburguesa al estilo turco con queso feta o queso blanco. Lo
mejor de esta receta es que cuenta con menos calorías que las demás con carne
de ternera. Además, la exquisita combinación del limón y eneldo le da un tono
muy especial de sabor.
Hamburguesa turca con queso feta
Pavo
molido
Ajo
Orégano
1
huevo
Sal
Pimienta
Pan
rallado
Queso
feta (fresco, cabra u oveja)
--Preparación:
Mezcla uniformemente el pavo, ajo, orégano, un
huevo, sal y pimienta. Luego agrega pan rallado y revuelve.
Con la mano arma pequeñas hamburguesas con la mezcla
previamente preparada. El orden de armado es el siguiente: hamburguesa, queso,
hamburguesa. Cubre bien el queso por los costados.
En aceite de oliva saltear las hamburguesas 6
minutos por lado.