Una de las mejores cosas de la cocina es
inundarnos de aromas deliciosos cuando estamos preparando algo, sobre todo si
los aromas nos evocan recuerdos alegres.
Justo eso les va a pasar cuando preparen
esta receta, un rico pollo a la
jardinera:
Ingredientes
2 cucharadas de
aceite vegetal
4 muslos de pollo,
sin piel
4 piernas de pollo,
sin piel (o pueden prepararlo con pechugas si no les gustan los huesitos)
400 gramos de papas
Cambray
5 zanahorias grandes
4 calabacitas
3 cebollitas Cambray
2 tazas de caldo de
pollo sin grasa
½ cucharadita de
hojas de tomillo secas, machacadas
1 cucharadita de
pimienta
1 pizca de sal de
grano
1 cucharadita de ajo
en polvo
2 cucharaditas de
fécula de maíz
3 cucharadas de agua
½ taza de chícharos
Preparación
En un sartén grande calienta el aceite. Añade las
piezas de pollo y dóralas hasta que estén parejas. Resérvalas en un plato.
Corta las papas, sin pelar, en cuartos. Pela y corta
las zanahorias en rodajas, rebana de igual modo las calabacitas, y parte las
cebollitas por la mitad. Agrega estas verduras al sartén del pollo y cocina
durante 4 minutos a fuego medio.
Añade el caldo de pollo, el tomillo y la pimienta al
mismo sartén y hierve. Incorpora las piezas de pollo previamente cocinadas, una
pizca de sal de grano y el ajo en polvo; revuelve y baja la flama. Deja que
hierva a fuego bajo durante 20 minutos o hasta que el jugo del pollo salga
claro al picar la pieza con un tenedor. Pasa el pollo y las verduras a un tazón
y mantenlos calientes.
En una taza, disuelve la fécula en el agua y
viértela en el líquido de la olla en la que cocinaste el pollo con las
verduras. Sube la flama y agrega los chícharos, cocina durante 4 minutos o
hasta que la mezcla se espese. Vierte la salsa sobre el pollo y sirve.
Este plato lo puedes acompañar con una rica ensalada
o con arroz blanco.
En el norte de México, las papas rellenas al horno son una verdadera
tradición y una delicia. Aunque por allá usualmente van rellenas de carne y se
usan más que nada las papas amarillas, esta vez hemos decidido darle un toque
más dulce y amigable para todos: con camotes y un relleno vegetariano (puede
ser vegano si le quitan el queso).
Esta receta es excelente para un día de campo, o simplemente para un día
que tienes el antojo de una papa al horno, pero con un toque más dulce. ¡A
disfrutar!
Tiempo de elaboración | 45 minutos- 1 hora
Dificultad | Fácil
Personas | 2-4
Ingredientes
2 camotes limpios y sin cáscara
56g de queso feta o de cabra cortados en cubos
28g de aceitunas negras crudas, picadas y sin hueso
25g de tomates secos, en cortes finos
1/4 taza de perejil fresco picado
1/2 cucharadita de orégano fresco; picado
1 cucharada de aceite de oliva
Sal marina y pimienta recién molida al gusto
Cómo hacer el camote al horno
relleno de feta y tomates secos
Precalienta el horno a 204° C. Pica cada pieza de camote varias veces con
los dientes de un tenedor. Colóvalos directamente sobre la rejilla del horno
medio con un trozo de papel de aluminio en la parte de abajo.
Hornea hasta que estén suaves y bien cocidos. Unos 45-60 minutos
dependiendo del tamaño. Retira del horno y deja reposar hasta que enfríe lo
suficiente como para poder usarlos para cocinar.
Mientras que los camotes se horneen, hagamos el relleno. Mezcla los
ingredientes restantes en un tazón pequeño y deja de lado hasta que estén
listas las batatas.
Corta las patatas dulces longitudinalmente por el centro para introducir la
mezcla de queso feta. Sirve.
Las hamburguesas son el plato favorito
de millones en todo el mundo, la mezcla de la carne y sus acompañamientos
dentro del pan cautivan a cualquiera.
Existen diversos tipos de hamburguesas
incluso las vegetarianas y/o veganas que no incluyen carne animal.
En esta oportunidad les quiero contar
cómo preparar una hamburguesa al estilo turco con queso feta o queso blanco. Lo
mejor de esta receta es que cuenta con menos calorías que las demás con carne
de ternera. Además, la exquisita combinación del limón y eneldo le da un tono
muy especial de sabor.
Hamburguesa turca con queso feta
Pavo
molido
Ajo
Orégano
1
huevo
Sal
Pimienta
Pan
rallado
Queso
feta (fresco, cabra u oveja)
--Preparación:
Mezcla uniformemente el pavo, ajo, orégano, un
huevo, sal y pimienta. Luego agrega pan rallado y revuelve.
Con la mano arma pequeñas hamburguesas con la mezcla
previamente preparada. El orden de armado es el siguiente: hamburguesa, queso,
hamburguesa. Cubre bien el queso por los costados.
En aceite de oliva saltear las hamburguesas 6
minutos por lado.
El tiramisú es un postre muy socorrido,
pero si no tienes tiempo de prepararlo, aquí tenemos una buena trampa: un dip
con los mismos ingredientes para que cada quién se sirva en galletas.
Es una gran opción para una reunión
informal y te lucirás como nunca. ¡Pruébalo!
Ingredientes
190 gr
de queso crema a temperatura ambiente
3/4
taza de queso mascarpone
1 1/2
cucharadita de extracto de vainilla
1/2
taza de azúcar glass (flor)
1 1/4
cucharadita de café instantáneo
Cómo preparar el dip fácil de
tiramisú
En la
batidora, acrema los quesos junto con el azúcar glass hasta que esponje
Incorpora
el café en polvo y la vainilla; ajusta la cantidad de café y de azúcar a tu
gusto
Pasa a
un tazón para servirlo y espolvorea con la cocoa en polvo
Sirve
acompañado de galletas. Si no encuentras mascarpone, lo puedes sustituir por
ricotta.
Cuando invitamos amigos a casa y no tenemos mucho
tiempo para preparar un gran banquete siempre podemos salir del paso con
recetas fáciles, rápidas y saludables como los aperitivos de apio relleno.
Generalmente, se pone el apio cortado en un plato con
algunos dips para untar. Pero también existen otras maneras de montar para que
se vea como si una banquetera profesional hubiese preparado el cóctel.
La propuesta que queremos dejarles es muy simple y
realmente apetitosa. Se trata de los mismos apios cortados y sin hilos de fibra
pero en vez de untarlos se rellenan.
Lo interesante es que puedes jugar y crear
combinaciones tanto dulces como saladas. Por ejemplo queso crema procesado con
fresas y con arándanos enteros, también puedes hacer una mezcla de mantequilla
de maní con los mismos frutos o guacamole con frijoles negros y otra idea
serían queso crema con pimientos y tocino.
Solo debes preparar tus dips y luego aplicarlo a lo
largo del apio.
En la cocina, como en casi cualquier
cosa en la vida, podemos llegar a complicarnos tanto como queramos, pero
también ocurre al revés. Podemos hacer las cosas tan sencillas como queramos
sin necesidad de sacrificar en calidad final. Una de las recetas que más me
gusta hacer en casa es la receta de pizza casera, pero casera no significa
hacerla de tal forma que no merezca un puesto de honor en nuestra mesa.
Con la pizza podemos complicarnos todo
lo que queramos. Por ejemplo, podemos hacer una pizza con una harina
específica, o mezclando harinas. Podemos hacer la pizza con una fermentación en
frio, con varias fermentaciones, podemos añadir masa madre, o poner una
levadura u otra. Podemos hacer la pizza con salsa de tomate muy elaborada,
podemos usar piedra para el horno, unos ingredientes u otros, etc.
Para que os hagáis una idea una pizza
puede ser todo lo complicada que queramos y también todo lo sencilla. Hoy hemos
decidido hacer una pizza muy sencilla, con la idea de que todos vosotros podáis
hacerla en casa simplemente siguiendo los pasos y consejos que aquí os vamos a
dar. ¿Os animáis?
Tiempo de elaboración | 2 horas
Dificultad | Fácil
Personas | 4-6
Ingredientes
300 g de harina
160 g de agua
5 g de levadura de panadería
instantánea
20 g de aceite de oliva virgen
extra
1 cucharadita de sal
200 g de salsa de tomate
100 g de mozzarella
100 g de jamón de york
Paso a paso para hacer pizza
En un
bol ponemos todos los ingredientes de la masa: harina, agua, levadura, aceite y
sal y mezclamos bien con una cuchara. Una masa de pizza es como un pan
sencillo. Se puede hacer con cualquier tipo de harina y la cantidad de agua
será aproximadamente de la mitad de la de harina. Si usamos una harina con más
cantidad de gluten (harina de fuerza) entonces necesitaremos algo más de agua y
si utilizamos una harina normal (como la de hoy) con la mitad de agua (por
harina) y un poco más será suficiente.
Acto
seguido pasaremos a amasar. Si tenemos una amasadora estupendo porque no
tendremos que hacer gran cosa. Si no tenemos lo unico que haremos será estirar
la masa y recoger con la palma de la mano hasta conseguir una masa que no se
pega a las manos ni a la mesa, es una masa fina y elástica. Entre 5 y 10
minutos serán más que suficientes. No hará falta enharinar la mesa.
A continuación dejaremos
fermentar la masa tapada. El objetivo es que doble de volumen. ¿Y eso cuando lo
hace? La respuesta es sencilla, si hace frio tardará más que si hace calor. O
al contrario, si hace calor tardará menos. Las mejores masas cuanto más tarden
mejor porque la masa se desarrolla de otra forma, pero con nuestra pizza sin
complicaciones nos dará igual. Nosotros la dejamos y cuando suba al doble
seguiremos por el siguiente paso.
Ahora que nuestra masa ha crecido lo suficiente podemos
continuar. Cogemos la masa y la desgasificamos, es decir la amasamos
ligeramente para que vuelva a su volumen inicial. Podemos pasar a dividirla
para hacer pizzas pequeñas o hacer una grande. Para estirarla sin
complicaciones la estiramos con las manos como podamos o bien con un rodillo,
la forma es lo de menos, si sale cuadrada adelante si conseguís una masa
redonda genial. Le pondremos los ingredientes, primero el tomate, después el
queso y el resto de cosas que queramos añadir.
EL último paso es el
del horno, y no es el menos importante. Con el horno precalentado a un mínimo
de 230 ºC metemos la pizza. Podemos usar una piedra para el horno o una
bandeja. Si tenemos piedra la base de la pizza quedará más crujiente pero no
nos tenemos que complicar la vida, quedan muy ricas en cualquier bandeja que
tengáis.
Hornearemos durante
unos 8-10 minutos, hasta que se dore ligeramente.
Consejos y sugerencias
A modo
de conclusión con nuestra receta de pizza casera fácil y sin complicaciones
paso a enumerar brevemente lo importante:
Aunque
podemos hacer la pizza con una harina de fuerza, sale igual de rica con harina
normal.
Podemos
añadir levadura fresca o incluso masa madre, pero con levadura de panadería
seca o instantánea queda muy bien.
Dejaremos
que aumente el volumen sin preocuparnos del tiempo. Puede tardar menos si hace
calor y tardará más si hace frío.
Hornearemos
a horno fuerte hasta que se dore. Si no tenéis piedra de horno no pasa nada.
Se trata de un plato cuyo origen se remonta a cuando gobernaba el reino
Goguryeo, contemporáneo a Cristo. Esta receta era conocida entonces como
Neobiani, y no solo se conservó sino que posteriormente se convirtió en uno de
los platos más apreciados por los reyes de la dinastía Joseon.
Actualmente, la mayoría de los restoranes típicos coreanos ofrecen bulgogi
en sus cartas. Pero si quieres realizar esta receta en casa, te dejamos aquí la
receta.
Ingredientes
400 gramos de carne de ternera (en tiras finas)
Una cebolla mediana
Media pera asiática, en su defecto podemos usar pera
dulce o jugo de pera
Un puñado de champiñones paengi o enoki
Dos tallos de cebollín
5 Dientes de ajo
Un trocito de raíz de jengibre
2 cucharadas de miel
Aceite de sésamo (1 cucharada sopera)
Salsa de soya (5 cucharadas soperas)
Pimienta negra
Sésamo en semillas
Instrucciones
Prepara un puré triturando la media pera, una cuarta
parte de la cebolla, el jengibre y los 5 dientes de ajo pelados.
Dispone las tiras de carne de ternera en un
recipiente y cúbrelas con el puré previamente hecho.
Una vez listo agregas la salsa de soya, la cucharada
de aceite de sésamo, la miel y pimienta al gusto, para a continuación remover y
mezclar todo bien.
Mientras tanto picamos la cebolla restante, los
tallos de cebollín y los champiñones.
Una vez tengamos la verdura picada agrega la carne y
deja marinar durante una noche o un mínimo de media hora en un recipiente
cerrado.
Cuando queramos preparar el bulgogi lo mejor es
hacerlo en pequeñas cantidades, para evitar que suelte demasiado jugo.